Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir... y al fin andar sin pensamiento... perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento... después ¿Qué importa el después?
miércoles, 2 de abril de 2014
Siempre resulta liberador
Siempre resulta liberador dejar salir las palabras que se guardan en el interior, que pelean por salir y ser libres, en el aire, en el papel, en lo virtual.
Siempre resulta liberador atreverse a decir adiós, a dejar ir las cosas y que sigan su suerte, su rumbo, su camino, su destino, lo que sea. Decir adiós y no quedarse con la nostalgia y el dolor y la incertidumbre y lo que pudo haber sido y lo que fue y no fue y todo eso y hasta más. Decir adiós y quedarse con lo bonito, con lo bello y lo poético de la vida.
Siempre resulta liberador abrir las puertas y dejar entrar nuevos aires, nueva gente, nuevos destinos y experiencias, desempolvar las viejas sillas y permitir que los amigos regresen, que se enrede el viento entre los cabellos y las ideas se oxigenen, formar nuevos vínculos, atreverse a romper con la cotidianidad y la rutina (la puta rutina), salir de la zona de confort y aventurarse.
Allá los demás, los que no se atreven, los que quieren oxidarse por dentro.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Decir(te) adiós
Debería empezar saludando, diciendo "hola" y todas esas convenciones, pero no, creo que no vale la pena porque la probabilidad de que leas esto tiende a ser nula. No vale la pena saludar a un destinatario que no va a leer. Pero bueno, asumamos que aunque la probabilidad de tu lectura es nula, existe un mínimo porcentaje de que leas y conviene entonces saludarte.
Hola.
Esto que casi inicia sin un saludo es un texto que busca decir adiós. Un adiós raro, poco acostumbrado. No es un "adiós, que te vaya bien", ni un "adiós, espero que nuestros caminos no se vuelvan a cruzar jamás". Es un adiós solo, sin mayores pretensiones ni esperanzas. Un adiós que no espera que des media vuelta, me mires y sonrías, prometiendo que regresarás pronto, no. Es un adiós que debí pronunciar hace ya un buen tiempo, es el punto final que no me atrevía a poner en el último párrafo. Es un adiós cargado de gratitud, de buenos deseos, esperando que tu camino y tu viaje no sean muy agitados. Es un adiós que evita los reproches y las culpas, el pensar qué debí hacer, el creer qué debiste hacer, es una despedida que acepta nuestra incoherente naturaleza.
No conozco el futuro, no sé si más adelante nuestros caminos se cruzan, se unen, se enredan, se sobreponen, se acompañan, se alejan, se yuxtaponen, no sé. La cuestión es que hoy ya no estás acá, a mi lado, tu sonrisa no... no, nada, sin cursilerías, decidiste irte, punto. Dejemos las palabras bonitas, las metáforas y todo eso para los que saben hacer del lenguaje un poema, los que saben con tan poco llenar de tanto sentido una línea, una frase.
Este es mi adiós, un adiós tímido que no se atrevía a salir.
Este es mi modo de cerrar esto, es mi manera de abrirme a otros espacios, a otra gente, a otras sonrisas, a otros modos de ver las cosas. Es mi modo de hacer las cosas, es la forma en que decido ponerle el punto final, cambiar la página y seguir escribiendo mi historia.
Un beso, uno de tantos que quedaron en el tintero; un abrazo, uno de esos que siempre vas a encontrar en mí.
Adiós.
sábado, 15 de marzo de 2014
Toda la vida
Toda la vida coleccionado mil amores
haciendo juegos, malabares
para no amarte en exclusiva.
Toda la vida poniendo trampas al orgullo,
tantas historias como estrellas
para no ser esclavo tuyo,
para obtener mi propia música.
Toda la vida descubriendo puertas a escondidas
para escapar de tus heridas,
para buscar las aventuras que me liberen de tus besos,
solo por eso, solo por eso.
Toda la vida para olvidarte
para perderte y recuperarte
y no dormirme en tus sentidos
como un idiota enamorado, desmadejado,
aburrido que se conforma.
Toda la vida marcando números secretos,
mandando cartas a escondidas,
haciendo citas indiscretas,
como un romántico suicida, un suicida.
Toda la vida sabiendo siempre que me esperas
siempre segura de ti misma,
siempre mujer, siempre perfecta
y yo buscando mi otra música, mi propia música,
en mi música.
Toda la vida pensando siempre en tu egoísmo
y por no ser esclavo tuyo
soy el esclavo de mi mismo.
Toda la vida tirando amor por por todos lados
dejando besos enganchados
en cada nueva despedida
y tu al final la más querida.
Toda la vida...
toda la vida...
toda la vida
toda la vida
miércoles, 12 de marzo de 2014
Canción para cuando llueve
Y dale alegría, alegría a mi corazón
Es lo único que te pido al menos hoy
Y dale alegría, alegría a mi corazón
Afuera se irán la pena y el dolor
Y ya veras, las sombras que aquí estuvieron no estarán
Y ya, ya veras, bebamos y emborrachemos la ciudad...
miércoles, 5 de marzo de 2014
Llueve
Llueve y la gente huye del agua. Llueve y todos buscan refugio, pero estoy acá, en la mitad del camino, y no me importa que la ropa de a poco, como sea, al ritmo en que llueve, se humedezca, se emparame... no, no me importa, estoy aquí, bajo este diluvio y pienso en vos Sofía Krauss, en vos y nuestra historia bajo esa épica lluvia, cuando todos estaban lejos y como por cosa de la suerte o del azar, vos y yo nos quedamos bajo esa ya lejana y olvidada lluvia y se nos ocurrió (prefiero el "nos" porque en últimas no vale la pena establecer quién tomó el impulso, no) acercarnos, buscarnos con los labios y besarnos, cuando tomé tu rostro con mis dedos y corrí tu cabello, te aferraste a mí... qué segundos tan líquidos Sofía. Y ahí estábamos, así como estoy ahora, mientras llovía, mientras llueve... ese fue el inicio de nuestra historia, de nuestra lluvia... y después de vos no volvió a llover igual.
martes, 4 de marzo de 2014
Pequeñas lecciones de erotismo - Gioconda Belli
I
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
Es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
Islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
No es tarea fácil - si placentera -
No creas hacerlo en un día o noche de sábanas explayadas
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas.
II
El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
Corregir el rumbo cuando nube huracán o aullido
profundo
Te pongan estremecimientos
Cuenco de la mano que no sospechaste.
III
Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos cúmulos nimbus de los pulmones
Niebla en el cerebro
Temblor de las piernas
Maremoto adormecido de los besos.
IV
Instálate en el humus sin miedo al desgaste sin prisa
No quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del paraíso
Acuna tu ángel caído revuélvele la espesa cabellera con la
Espada de fuego usurpada
Muerde la manzana.
V
Huele
Duele
Intercambia miradas saliva imprégnate
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Persíguelo busca secreto del paso forma del talón
Arco del andar bahías formando arqueado caminar
Gústalos.
VI
Escucha caracola del oído
Como gime la humedad
Lóbulo que se acerca al labio sonido de la respiración
Poros que se alzan formando diminutas montañas
Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del corazón susúrrale
Encuentra la gruta del agua.
VII
Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
navega loco en la juntura de los océanos
Cruza las algas ármate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz.
VIII
Aspira suspira
Muérete un poco
Dulce lentamente muérete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el mástil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la mañana
- el mar como un vasto cristal azogado -
duérmete náufrago.
Agosto
Cada familia carga consigo la sombra de sus propias tragedias. No hay nada más hipócrita, más lleno de mentira y falsedad que la gran sonrisa que esboza cada miembro de la típica familia norteamericana, por que detrás de cada sonrisa hay rencor, hay dolor, soledad, desidia y eso si se ha tenido un gran día.
No hay mucho que pueda decir sobre "August: Osage County", salvo que es una película excepcional, que es adaptada de una obra de teatro (y eso se siente en el resultado final), que tiene una impresionante carga dramática, que Meryl Streep se saca de la manga otra de sus interpretaciones magistrales y pues... queda la sensación de que no vale la pena seguir intentando nada, que todo se va a ir al traste, no hay ni una sola oportunidad para la esperanza y el optimismo. Todos somos cínicos, amargados, alcohólicos, adúlteros, y los que pueden llegar a tener algo de salvación son devorados por lo peor de los otros seres humanos.
Al final uno termina dando gracias por su familia...
WOW.
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