miércoles, 23 de febrero de 2011

No mucho por ahora


Pocas noticias para actualizar. Entre comillas. La verdad es que este es el cuarto día de incapacidad médica que "disfruto", gracias a una cirugía que recientemente me practicaron, así, sin entrar en más detalles. Al principio pensé que serían 10 días en los que descansaría, leería bastante, vería muchas series que tengo por ver, pero no... la verdad es que el tiempo se va tratando de estar en una posición cómoda que puedas soportar, tratar de dormir lo que no pudiste en la noche y alimentarte lo más sano posible. El cuerpo se había demorado en pasar la factura.

lunes, 14 de febrero de 2011

Capítulo 68 - Rayuela


Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sústalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que embulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo como poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiento, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer una fílulas de cariaconcia. Y sin embergo era a penas el principio, porque un momento dado ella se tordulaba los urgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios, apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía. De pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadeoyante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpásmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio se sentían valparamar, perlinos y márulos, temblaba el troc, se vencían las marioplumas y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en cariñas casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

Julio Córtazar

100


Y esta es mi entrada #100. Acostumbrados a que todo número y fecha importante se celebran pues... pues no sé como celebrar este post en mi blog, que para mí ya es bastante, acostumbrado a escribir todo el día pero muy poco sobre mí, las cosas, la vida, cómics, cine o lo que sea. A veces hay tanto por hacer pero poco tiempo para ello... un par de post quedaron inconclusos del año pasado, uno sobre los regalos que el niño Dios me debía, otro sobre el Nobel para Vargas Llosa (autor que sigo desde mucho antes que recibiera ese reconocimiento), varias cositas sobre películas, pendejaditas varias. Pero ante ello sólo (así la RAE diga que esa tilde ya no es necesaria), sólo, sólo puedo comprometerme, prometerme un poco más de tiempo, un poco más de espacio. Humildemente. Ahora, aprovecho el espacio y el momento para anunciar que tengo adicional a este, otro proyecto: cine y crispetas, un blog sobre cine, una de mis grandes pasiones y amores. Por allá también se les espera.